Nos ocupamos en hacer y tener, y nos olvidamos fácilmente de lo que en esencia somos.
Nuestra propia fisiología nos dirige al exterior inconscientemente para encontrar una verdad efímera, ante la mirada externa, que observa todo, como si fuera nuestra realidad absoluta.
Nos comunicamos con el entorno, recibimos abundante cantidad de información, nos entretenemos con cualquier movimiento, nos formamos y educamos en un sistema creado y adaptado a la ciencia, como única verdad absoluta y, sin darnos cuenta, estamos hipnotizados y robotizados para producir, hacer, tener, poseer, saber, conocer, sin apenas sentir el ritmo de algo tan vital como nuestra respiración.
Es importante tomar conciencia y despertar las capacidades ilimitadas que tenemos dormidas en nuestro interior, dandonos cuenta del poder que yace oculto en cada una de nuestras infinitas células, que habitan en nuestro maravilloso microcosmo , con el deseo ferviente de servirnos, y expresar libremente todo su potencial, es el mejor regalo que nos podemos entregar.
Emerger a nuestras profundidades invisibles, acariciar nuestras emociones, lidiar con nuestros sentimientos, escucharnos, para tener una comprensión más amplia de quienes somos y así permitamos encontrar un sentido real a nuestras vidas.
Todo ese poder de crear , nos permite soñar, impulsarnos, aspirar a retos inimaginables, conquistar francos propósitos con valentía y confianza, tomando conciencia que el presente lo vivimos y transformamos en este mágico instante, al darnos cuenta de que somos seres creadores, y que el tiempo y el espacio se esfuman por arte de magia en nuestra conciencia cósmica, sin más.





Hola Luis. Quiero agradecer tu inspiración y escrito. Estoy realmente sorprendido con tu nuevo escrito o mensaje. Le has dado un vuelco al mensaje y lo has hecho a tu idea y consciencia.
Gracias por atreverte a compartirlo. Gracias por mostrar tú valentía